Un buen espacio de trabajo en oficinas compartidas

Cómo trabajar bien en oficinas compartidas

Disponer de un buen espacio de trabajo es algo imprescindible si se quiere ser productivo y realizar de forma óptima la actividad laboral.

Los empresarios lo saben y están tomando más y más interés por este tema. Porque, cada vez está más claro que, el lugar de trabajo tiene una gran influencia en la calidad del rendimiento diario.

Hay una relación estrecha entre el lugar de trabajo y la mente del trabajador. Por eso, es tan importante y necesario crear el entorno más propicio posible.

Y está comprobado que hacer los cambios adecuados en el entorno de trabajo suele tener un efecto positivo y duradero.

Aquí es donde el Feng Shui interviene directamente. Y puede utilizarse de forma sencilla y práctica. ¡Te lo aseguro!

El éxito de una empresa depende del rendimiento de sus empleados. Con el Feng Shui, este potencial puede reforzarse e incrementarse.

La importancia de un buen espacio de trabajo en oficinas compartidas

En los espacios de trabajo no basta con que se preste atención a la ergonomía, a la prevención de accidentes y que se disponga del material de trabajo necesario.

¡No!

Recordemos que pasamos una cuarta parte de nuestra vida en el trabajo. Ese espacio debe ser un lugar en el que apoyarnos, motivarnos e inspirarnos. Debemos disfrutar de nuestro trabajo y ser capaces de responder de forma abierta y flexible a nuevas perspectivas.

A veces, esto es difícil de conseguir en una sola oficina. De hecho, en una oficina abierta, parece casi imposible para muchos trabajadores que comparten el mismo espacio laboral.

Yo misma trabajé en una oficina abierta. Y, por tanto, sé por experiencia propia que allí siempre se estaba inquieto. Éramos unos 30 compañeros compartiendo una zona abierta. Afortunadamente, esa empresa supo hace ya 25 años que hay formas y medios de crear un entorno de trabajo agradable incluso en esas circunstancias.

La inquietud que se vive en las oficinas compartidas no se debe solo al aumento del ruido de fondo. Porque la gente habla por teléfono en todas partes, conversa o necesita ponerse de acuerdo. También se trata del movimiento constante. Un colega se va a comer, otro va a buscar algo a la impresora y otro tiene que discutir brevemente con el compañero del otro lado.

Aunque pensemos que estamos trabajando de forma concentrada, no podemos escapar de las constantes interrupciones. Estas interrupciones siempre nos sacan de nuestra concentración. Y nos roban la energía, porque tenemos que concentrarnos cada vez más en las tareas.

Trabajar en una oficina compartida es posible

Una idea poco convencional pero muy efectiva para atraer más paz no tiene nada que ver con el Feng Shui, sino que viene directamente del uso cotidiano de este tipo de espacios.

-> Usa el teléfono para comunicarte

Incluso si la otra persona está sentada a unos cuantos escritorios de distancia. En una oficina con muchos empleados, esto aporta mucha tranquilidad. ¡Pruébalo!

-> Usa islas para separar equipos

Las islas de trabajo son una buena forma de separar las áreas de trabajo de diferentes equipos entre sí, sin separarlas espacialmente. Una buena idea es usar plantas grandes y extendidas. Ya que pueden utilizarse como separadores de ambientes y también absorben parte del ruido de fondo.

Cómo mejorar tu propia zona de trabajo

Como es lógico, una persona no puede reorganizar toda la oficina ni un espacio de trabajo compartido según su criterio. Pero sí puede influir en su área de responsabilidad directa. Así que no dudes en empezar con tu propio lugar de trabajo.

Puede que pienses que no es responsabilidad tuya tomar medidas para ayudar a tu jefe a obtener mejores resultados. Pero, honestamente, si haces por mejorar tu espacio de trabajo serás tú quien más se beneficie aquí.

Los siguientes cambios pueden fortalecer tu posición en la empresa, aumentar tu concentración y reducir tu tasa de errores, mejorar tu comunicación y aportar más facilidad a lo que haces. Para que te sea más favorable llegar laboralmente a donde quieres estar.

#1 – Cuida lo que ves

Lo ideal es sentarse de espaldas a una pared sólida y tener una visión clara hacia el frente. Sería genial si se pudiera ver la puerta.

Si te sientas frente a una ventana o directamente de espaldas a la sala, entonces sentirás falta apoyo, posiblemente de tus compañeros o de tu jefe. Tu subconsciente también estará más preocupado por los posibles “ataques” que por el trabajo que tienes delante para realizar.

En el caso de que tengas que sentarte en una de estas situaciones, puedes remediar la posición negativa poniendo persianas de lamas, una silla de respaldo alto o plantas altas. Estos asumirán entonces la función de protección. ¡Haz la prueba!

Las estanterías y los armarios también pueden utilizarse como separadores de ambientes y sustitutos de las paredes.

Mirar a un muro tampoco es positivo, porque limita tus perspectivas y crea bloqueos. Si no puedes hacer nada al respecto, asegúrate de tener una vista “agradable”. Las paredes cubiertas de listas de tareas, recordatorios y post-its no son definitivamente buenas. Y supone una distracción.

En la medida de lo posible, el puesto de trabajo debe colocarse de forma que no esté de frente a un compañero. Una ubicación en ángulo, o en diagonal, es mejor.

También Asegúrese de que ninguna esquina o borde llamativo apunte hacia ti.

#2 – Pon orden en lo que te rodea

Siempre que tengas la opción de elegir tu escritorio de trabajo elige uno de forma rectangular con esquinas redondeadas porque es preferible a otras formas. Debe ser grande y, por supuesto, ordenado. Y tiene que transmitir estabilidad, por lo que las encimeras de cristal no son adecuadas.

El lugar de trabajo debe estar siempre ordenado. Libre de documentos innecesarios y con una disposición clara. De esa forma te permitirá centrarte en lo esencial y así reforzar la concentración. Las cajas de archivo y las carpetas son buenos ayudantes en este caso. Lo que uses con frecuencia, o todos los días, debes tenerlo a mano.

Las alfombrillas de escritorio, las alfombrillas de ratón, las tazas para bolígrafos y los utensilios de oficina puedes elegirlos a tu gusto. Cada persona tiene un color que prefiere especialmente. Te propongo elegirlos a tu gusto.

De vez en cuando, hay que vaciar las zonas de almacenamiento desordenadas y guardar sólo lo que es realmente importante. ¡Retira las cosas innecesarias!

#3 – Incorpora plantas en las oficinas compartidas

Igual que ocurre en los hogares, las plantas son verdaderas maravillas para las oficinas abiertas. No sólo ayudan a descomponer los contaminantes, sino que también producen oxígeno y tienen un efecto positivo en la humedad. Por lo que, a su vez, tiene un impacto positivo en su salud.

Las plantas reducen la agresividad y ayudan a mantener la cabeza fría en situaciones de estrés. Y eso las convierte en grandes ayudantes, especialmente en oficinas con mucha gente.

Además, como ya he mencionado antes, son buenas amortiguadoras del sonido.

De vez en cuando, recuerda que es necesario retirar las plantas muertas y también las hojas rotas. Así, el aspecto es mejor y aumenta la energía positiva que desprende la planta.

Para finalizar, sería estupendo que tuvieras la posibilidad de girar tu mesa y orientarla en la dirección que más te beneficie.

Pero, entes de todo lo demás, la base debe ser correcta para crear un buen espacio de trabajo. Y, solo entonces, podremos entrar en los demás detalles.

Como siempre te digo, puedes escribirme para hacerme tus consultas. O, también, contarme cómo has cambiado tu lugar de trabajo y cómo te has sentido después.

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