Quienes se adentran en el apasionante mundo del Feng Shui, suelen encontrarse con un término super habitual pero bastante desconocido a la vez: el BaZhai.
Conocer qué es y qué utilidad tiene resulta fundamental para saber cómo nos “afecta” y de qué modo nos ayuda a mejorar las energías que tenemos a nuestro alrededor.
Como punto de partida, y de forma súper resumida, diré que el Bazhai es una forma de mapear y entender la energía de un lugar. Identificando tanto las zonas propicias como las que lo son menos para los diferentes aspectos de la vida.
Las diferentes escuelas de Feng Shui
Antes de hablar de las energías y de la forma en que nos afectan, me gustaría destacar que hay muchas escuelas diferentes y también muchos métodos distintos de Feng Shui. Todos ellos existen y conviven, puesto que han surgido en épocas y circunstancias muy distintas.
Mientras que, en Occidente, a menudo, tenemos la opinión de que lo nuevo debe sustituir a lo viejo, la tradición china se basa en conocimientos existentes. De forma que lo viejo convive con lo nuevo y lo mejora.
El resultado es que hay muchos enfoques diferentes, según de quién se aprenda.
Pero todos tienen algo en común. Todos trabajan con energía y la energía siempre funciona de la misma manera. Los principios y la forma en que funciona no se pueden cambiar. Sólo hay diferentes formas de aplicación y enfoques.
Con algunos se trabaja en el exterior, con otros en el interior o, incluso, se trabaja sobre la persona en particular. Y, precisamente, este es el sistema del que me gustaría hablarte un poco más hoy.
Te animo a seguir leyendo para conocer concretamente de qué hablo.
La importancia de las diferentes zonas
Como persona, cada uno de nosotros tenemos ciertas necesidades energéticas. Por esta razón, hay lugares que son más favorables para ti. Mientras que otros pueden robarte la energía y hasta llegar a enfermarte.
Hay grandes maestros en la historia y en los tiempos modernos que trabajan solo con las energías personales de los individuos.
Porque, aunque no puedas cambiar nada de las circunstancias externas, aún tienes la oportunidad de utilizar las áreas u orientaciones que te son favorables para que te apoyen y fortalezcan.
Una vez conté un caso en el que el hijo se había hecho cargo de la empresa de su padre. Una empresa en la que el jefe siempre era respetado y tomaba buenas decisiones por el bien del negocio. Instintivamente, cuando el padre creó esa empresa, se aseguró de entrar en ella con una energía de apoyo. Por eso, su despacho estaba situado en la zona que más le reforzaba y su mesa estaba dispuesta de tal manera que su personal le respaldaba, le apoyaba y él podía trabajar al máximo.
Cuando su hijo se hizo tomó el mando, tras las dificultades iniciales, ocupó el despacho de su padre tal y como lo había dejado. Sin prisa, pero sin pausa, los problemas comenzaron a llegar y se hicieron cada vez mayores. Fue su mujer quien acudió en su ayuda.
Relativamente, había pocas cosas que tenía que cambiar. La entrada existente no le venía nada bien y la oficina tampoco era ideal. Así que nos pusimos a estudiar cómo podíamos reforzar su liderazgo. Cambiamos las habitaciones y montamos un nuevo despacho ejecutivo con buenas condiciones adaptadas a él. Encontramos la mejor entrada para él y, a partir de entonces, sólo accedía a la empresa por ella. Fue interesante ver cómo este cambio fue capaz de cambiar las cosas.
En la actualidad, la empresa sigue existiendo y, a pesar de los altibajos económicos, es un negocio sano.
¿Qué puedes aprender a partir de este ejemplo? A continuación, lo explico.
Las alineaciones personales
En el caso real que he comentado anteriormente, queda claro algo tan sencillo, y complejo a la vez, como que hay zonas en los espacios que habitas que son beneficiosas para ti y pueden apoyarte. Mientras que otras te bloquean, te frenan y te roban energía.
Una zona importante de tu casa es dónde está situado tu baño y dónde tu cocina. ¿Están en zonas positivas o negativas? Esto no tiene nada que ver con las energías de la propia vivienda en sí misma. Sino con cómo están mejor organizadas y dispuestas las cosas para favorecerte. Porque, recuerda que todo influye en tu entorno. Puedes conocer más acerca de cómo se relacionan las energías en el Feng Shui en el artículo que tienes en este enlace.
Puede que no seas capaz de cambiar algunas cosas. Pero, siempre, puedes intentar apoyarte alineándote para que mires o duermas en las direcciones que te favorecen.
Me gusta utilizar el ejemplo de la navegación para explicar cómo funcionan las energías.
Tal vez sepas que Feng Shui significa viento y agua. Son los dos elementos que transportan y distribuyen la energía, por así decirlo.
Cuando navegamos, necesitamos viento en las velas. Si cambiamos un poco el rumbo, puede ocurrir que tengamos un viento tan fuerte en la vela que el barco vuelque. O, en el mejor de los casos, adquiera una buena velocidad. Pero también puede suceder que un pequeño cambio de rumbo signifique que, de repente, no haya viento en la vela. Exactamente, así es como funciona con las alineaciones personales.
Las orientaciones del BaZhai y su utilidad
Hay 24 orientaciones distintas en el BaZhai y, aunque no te des cuenta, cada una te afecta de manera diferente.
Por ejemplo, percibes de que no te concentras en tu trabajo y cometes muchos errores. Tal vez debería darle la vuelta a tu escritorio. A ser posible, en una orientación que no favorezca la desconcentración. A menudo, no hace falta mucho. ¡Inténtalo!
O, si estás enfermo, puedes alinear tu cama de forma que te ayude a recuperarte.
Quieres escribir un libro, pero estás sentado frente a una página en blanco. Prueba la alineación que potencie tu creatividad.
Trabajas y trabajas, te sientes agotado y el éxito no llega. Alinéate para recibir apoyo y un impulso extra de energía.
Buscas pareja. Intenta alinearte en todos los ámbitos durante un tiempo para que el cumplimiento de este deseo se vea apoyado.
Las parejas que desean tener hijos, pero encuentran dificultades para conseguirlo, también pueden recibir apoyo a partir de trabajar las orientaciones adecuadas. La verdad, lograr esto es un poco más complicado que simplemente dormir en una dirección. Pero este sistema también es la base para alcanzar el objetivo deseado.
¿Tienes muchos pequeños accidentes en su cocina? Puede que la zona en la que está situada no apoye y provoque estas cosas. Ta vez, con cambios tan sencillos como poner la tetera en otro sitio para no quemarse o cortar las verduras en la mesa del comedor, y no en la encimera, sea suficiente. Solo es cuestión de saber estudiar las orientaciones que te favorecen y estructurar los espacios y ciertos hábitos de forma que te apoye todo lo que te rodea.
Como puedes ver, no se trata de tener que mudarse o dejar de vivir tu vida. Se trata de aprovechar la energía y alejar de nosotros las cosas que nos frenan, limitan y perjudican.
¿Te interesa saber más sobre este interesantísimo tema? No dudes en ponerte en contacto conmigo. Te ayudaré a hacer de las energías que te rodean, tus mejores aliadas para el éxito personal y profesional. ¡Te lo prometo!
