El orden y el Feng Shui muchas veces se confunden e, incluso, suelen ponerse al mismo nivel. Prácticamente como si fuesen lo mismo. Pero no es así.
Como he comentado ya en otras ocasiones, el Feng Shui es una ciencia viva desde hace miles de años.
Mientras que el orden es una herramienta que solo de forma indirecta tiene relación con el Feng Shui.
De hecho, la preocupación de conseguir tener orden en casa es relativamente cercana en el tiempo. Antes, no se tenían muchas cosas y las cosas que tenías se cuidaban. El exceso, como lo vivimos ahora, a nivel de toda la población es un problema de los últimos 100 años, como mucho.
El orden y el Feng Shui. Qué relación hay entre ellos
Aunque, es cierto que en el Feng Shui necesitamos un cierto orden en el espacio para que la energía pueda fluir y renovarse. Y si ese desorden se mantiene a lo largo del tiempo, la energía empieza a estancarse. Se muere. Y, así, no puede apoyarnos ni ayudarnos en nuestra vida diaria.
A lo largo de años como consultora de Feng Shui, he visto espacios con una estructura energética buena, pero totalmente desaprovechados porque tenían en el mejor sitio, energéticamente hablado, su trastero. Y, además, este estaba súper desordenado. El típico sitio donde solo acumulaban más y más cosas. En el que no era posible alcanzar ni una sola caja del fondo sin sacar todo lo demás antes.
Esto, aunque pueda parecer una tontería, puede perjudicar mucho.
En este trastero, lo primero que hicimos fue despejarlo de cosas inservibles y activarlo. El resultado es que ha habido un antes y un después para esta familia. A veces, lo perjudicial está en los detalles. Y, otras veces, está en lo básico.
Para mí, conseguir una casa ordenada es la base de todo.
Sin esta base, muchas acciones específicas del Feng Shui, como activar el amor, las finanzas o mejorar la salud, no llegarían a un resultado positivo.
Fuera de esto, el orden facilita a nuestra mente mucha tranquilidad. Si tienes hijos hiperactivos o con problemas de concentración, te recomiendo quitar todo el ruido visual de su habitación. Y si eres tú quien tienes estos problemas, te recomiendo lo mismo. Ten en cuenta que es como si anclamos nuestra mente en un basurero. Suena desagradable, ¿verdad?
Mis referentes en cuestión de orden
Tengo que reconocer que yo no soy especialista en conseguir, y mantener, el orden en casa. Pero sí he trabajado con algunas expertas en este ámbito. Ellas me han enseñado mucho sobre este tema tan importante para lograr espacios felices.
Respecto al orden, hay muchos métodos. Sin duda, la que se ha hecho más famosa con su método seguramente es Marie Kondo.
En su método hay 2 principios básicos que me gustaría recordar en este momento.
#1 – Guarda solo lo que te haga feliz
Este es su lema y, en general, yo pienso lo mismo.
No debes rodearte de cosas que no te gustan o que te hacen sentir mal. Ahí incluyo regalos que te desagradan o te recuerdan a una persona que no te cae bien. Por supuesto, también entra el pantalón, de hace 15 años, que no quieres quitar de tu armario porque puede que llegues a pesar en algún momento de tu vida otra vez lo mismo de entonces. Aunque no te lo crees, la moda evoluciona, tu gusto cambia. Y es mejor deshacerte de la prenda que ya no usas, hacer espacio, liberarte de este pensamiento y comprar con gusto otra prenda si llegas a perder peso.
Yo personalmente tengo cosas en mi casa que no me hacen feliz. Vivo con otras tres personas que tienen gustos diferentes a los míos y otro sentido del orden. En esa situación, no basta con mis preferencias. Y hay que encontrar un equilibrio entre todos.
Cuando mis hijos eran pequeños, tenían juguetes que no me gustaban, pero a ellos les encantaban. No voy a quitárselos porque a mí no me gusten. Lo bueno es que crecen rápidos y en poco tiempo ya desaparecieron de la casa.
#2 – Ordena todo de una vez
Este otro principio, dependiendo del momento de tu vida, creo que es más o menos viable.
En efecto, un cambio importante se notará más si lo haces todo a la vez. Si dedicas un fin de semana, o unos días intensivos durante tus vacaciones y lo haces todo.
Si lo pones en práctica, comprobarás como esto te va a activar sí o sí. Porque así, se consigue mover mucha energía. Ya que quitas ataduras entre mente y objeto. Básicamente, ocurre porque estás conectado con todo lo que es tuyo, con lo que te rodea (también, con esas cosas tuyas que están en el trastero de tus padres todavía). Ahora, imagina que hay un “lazo” entre cada cosa y tú. Un caos de lazos. Está claro que, si cortas esos lazos, la sensación que sentirás es de total libertad. Luego empezarás a volver a hacer lazos con otras cosas. Y lo mejor es que decidas tú con qué deseas establecer esos vínculos. Porque, es posible que, hasta ahora, no hayas sido muy consciente de las ataduras que te suponían.
Sin embargo, para el día a día, a mí me gusta más el método de Karen Kingston.
Ella propone: reserva cada día 15 minutos para ponerte con una sola cosa. Por ejemplo, el cajón de la cubertería de la cocina, los calcetines, los pendientes, el zapatero… Así tengo todos los días una cosa diferente a la que dedicarme. Y, cada día, 15 minutos es más fácil para mí de encontrar. Así mantengo el orden en casa para que no se vuelvan a acumular cosas innecesarias.
Otro buen consejo que me han dado, y creo que coinciden casi todos que trabajan profesionalmente en el tema del orden, es empezar con las cosas a las que no estás apegado emocionalmente. Pueden ser tus cinturones o las tazas de la cocina. Y deja las cosas que coleccionas, desde tu niñez, para lo último.
Sigas un método u otro, el orden es super importante no solo para el Feng Shui sino para cualquier aspecto de tu vida. Te animo a incluirlo tanto en tus cosas como en todos los aspectos de tu vida. ¡Comprobarás todo el bienestar que te aportará
